Archivo de Septiembre, 2008

Sep 27 2008

Estado de Conciencia

Publicado por Marisol en Escuchame en Silencio

Estado de conciencia

Qué pena despertar un día y encontrarte

La cama vacía, un hueco que anima a estirarte

Y  desperezarte en ese hueco que siempre estuvo

Ocupado.

La mirada perdida en el horizonte y un pensamiento

Que te dice que sigues aquí, que eres feliz, que amas a

Tu familia, que los necesitas.

Estiras la mano buscas ese hueco, esperas encontrarlo

Lleno, porque vacio no te llena, son muchos años a su lado.

Reconfortante volver al unísono de la vida.

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Sep 25 2008

El Cruce de Caminos o Como Mi Alma Se Hizo Blues. (I)

Publicado por R.B.K. en LilithBlack

Esta es la noche en la que tendré que pagar. Estoy sentado en el camerino a solas con mi botella de bourbon y mi vieja Gibson, tengo frío aunque gotas de sudor surcan mi rostro, eso debe de ser el miedo: gotas de sudor frío cubriendo mi cara ante la certeza de que esta noche pagaré con mi alma…es lo justo.

Dispongo de hora y media aproximadamente y lo que mas me apetece es estar solo y recordar quien fui antes de que Legba se lleve mi alma para siempre. Solo con mis recuerdos, con mamá, con mi niñez, con mis mujeres, con los hijos que nunca conocí y andarán por los caminos polvorientos del sur, descalzos y hambrientos.

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Sep 21 2008

la libertad de Amar

El dolor dura el tiempo que tu quieres que dure, no importan las circunstancias en las que te encuentres, al hombre nunca se le va a poder quitar la libertad, la libertad de amar es lo que da sentido a nuestras vidas, es su complemento y en si la felicidad…


Sangre enferma y corazón débil
Mezcla perfecta para un cuerpo febril,
Que busca en su silencio la libertad
Escondida detrás de tanta maldad.
Pero ni enfermedad ni realidad
Impiden al hombre la libertad,
Que endulza el lecho de la vida
Alejándolo así de toda soledad.

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Sep 19 2008

Alejarme Del Tormento

Publicado por Marisol en Escuchame en Silencio

Una mañana, al levantarme, me miré al espejo. La imagen que salió reflejada correspondía a la de una mujer con el doble de edad que la mía. Tenía 25 años, y aún tenía señalado en mi rostro los restos de las últimas caricias maritales. En el pómulo, aun hinchado, seguían marcados los nudillos de aquel indeseable. El corte en la comisura de los labios llevaba el sello de su anillo de bodas. Y mis ojos, aquéllos mismos ojos que no querían ver lo que me estaba sucediendo, conservaban el amoratado característico del padecimiento de aquéllos golpes canallas. Me dolía el costado, levanté el camisón y comprobé el origen de aquél dolor. Dos certeras patadas dejaron constancia de aquélla maldita realidad. Leer mas … »

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