Ago
07
2009
Los últimos rayos de luz se perfilan sobre el horizonte, la noche inicia su sanguinario camino a la oscuridad, y deja tras de sí un color azafranado sobre el difuminado horizonte, vengándonos así, de un espantoso día de calor.
Yo, disfruto de este ansiado cambio en mi terracita de verano predilecta, y una refrescante bebida hace que la espera de Morfeo se me haga más llevadera. Sin previo aviso, un rápido golpeteo y un crack seco me hacen desviar la mirada hacia unas señoras, que por azares del destino, este, las ha situado frente a mí, mis ojos se sitúan sobre el objeto, Dios… un abanico, y aceptando lo que para mí es inevitable, mi mente empieza a divagar. Leer mas … »
Ago
03
2009
Esta noche, al venir hacia aquí, sentado en la cuneta del camino, he visto a tu viejo perro flaco, he comprendido que llegó la hora y no me quejaré, ni suplicaré, no intentaré romper el pacto, has cumplido tu parte y me siento satisfecho. Aunque no han sido muchos años, sí que han sido intensos y así lo prefiero yo, antes que una larga vida llena de frustraciones.
Al llegar a “The Three Forks”, el ambiente era denso, todos callaron al entrar yo en el local. Creo que ya se sabía de mis visitas nocturnas a Florette, la esposa de Ralph Forks, el dueño del tugurio, al cual ya se le escapaban rayos de ira en cada mirada que me dedicaba y ésta noche no me ha quitado ojo. Es extraña la sensación de saber quien será tu verdugo.
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