Oct 13 2009
Jugando con los sentimientos
Cuantas veces no habremos dicho… ¡Estás jugando con mis sentimientos! Sinceramente, sabemos lo que estamos diciendo. Es posible que algunos/as lo sepan, sobre todo cuando en ellos/as (los sentimientos) cubren de negras nubes nuestro corazón. Al hilo de todo esto, me vino a la memoria un cuento que leí hace tiempo y que si se me permite, y tenéis la paciencia suficiente para leerlo os lo relato a continuación.
Espero que os guste y que cuando digamos… ¡Estás jugando con mis sentimientos!, se nos ponga una sonrisa y rectificando digamos… Perdón, me estas puteando vilmente, so mamón/na.
No sé, creo que después de leer el cuento (ya me lo diréis en vuestros comentarios) va más en consonancia el “me estas puteando vilmente…” que “Estás jugando con mis sentimientos”.
Este es el relato.
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:
-¿Jugamos al escondite?
La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad, sin poder contenerse preguntó:
-¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?
-Es un juego -explicó la Locura- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras vosotros os escondéis y cuando yo haya terminado de contar, el primero al que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.
El Entusiasmo bailó secundado por la Euforia, la Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, la Soberbia opinó que era un juego tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no se le había ocurrido a ella) y la Cobardía prefirió no arriesgarse…
-Uno, dos, tres… -Comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Envidia se escondió tras las sombras del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos… ¿un lago cristalino? Ideal para la Belleza; ¿la hendidura de un árbol? Perfecto para la Timidez; ¿el vuelo de una mariposa? Lo mejor para la Voluptuosidad; ¿una ráfaga de viento? Magnifico para la Libertad. Así termino por ocultarse en un rayo de sol. El Egoísmo, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… pero solo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido… se me olvidó donde se escondió… pero no es lo importante. Cuando la Locura contaba 998.999, el Amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado… hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
-Un millón -contó la Locura y comenzó a buscar.
La primera que encontró fue la Pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la FePasión y el Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y claro, así pudo deducir donde estaba el Triunfo. discutiendo con Dios en el cielo sobre teología y a la
El Egoísmo no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza. Con la Duda resultó más fácil, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse. Así fue encontrando a todos, el Talento entre las hierbas frescas, la Angustia en una cueva oscura, la Mentira detrás del arco iris… (mentira, si ella se había escondido en el fondo del océano) y hasta el Olvido… que ya se había olvidado que estaba jugando al escondite, pero el Amor no aparecía por ningún sitio.
La Locura buscó detrás de cada árbol bajo, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse vencida divisó un rosal y sus rosas… tomó un trozo de rama seca y comenzó a moverlo, de pronto se escuchó un doloroso grito. Las espinas habían herido los ojos del Amor; la Locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, pidió perdón, imploró y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces; desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra: el Amor es ciego y la Locura siempre le acompaña.
Por eso dicen que…
AMAR ES UNA LOCURA
A menos que…
SE AME CON LOCURA.














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Bueno , prometi dejarte un comentario y lo haré,, pero que no sirva de precedente, jajajaj, es broma ya me conoces.He de decir que me ha gustado mucho el post, quizas porque yo soy muy amante de los cuentos, sobre todo cuando tienen un final feliz y este de alguna manera lo tiene.No siempre en la vida cuando se juega con los sentimientos es asi, siempre hay alguien que sale herido, pero que le importa eso al jugador o jugadora????… nada. Asi que protejamos nuestros sentimientos, y mostremosles a quien realmente se los merece, eso no es dificil de saber, te lo aseguro. Un besito muy fuerte.COLINS.
Los juegos siempre tienen unas reglas o normas a seguir, no? para estar en iguales condiones ambos tienen que saber en qué juego estan participando.
Si los participantes no saben esas normas dificilmente pueden llevar un orden y un camino a seguir, y cada persona pueden llevar sus movimientos, actitudes, conversaciones como buenamente deseen.
Creo que jugando o no jugando siempre que hay que tener unos principios morales y éticos los cuales tenemos que tenerlos presentes, y entre ellos la sinceridad tiene que ser un fin primordial, pero no todo el mundo tiene esa virtud, por el cual muchas personas caen el abismo de la mentira. También puede ser que las personas se sientan bien en ese libre albedrio de juego hasta que al final alguno es la víctima, entonces alguno tiene que ser el malo de la película y siempre es aquel que gana la partida con malas artes para conseguir el fin. Teniendo en su posesión el objetivo deseado ya no es un reto y el juego lo abandona sin ninguna explicación.
Para jugar hay que estar dispuesto a ello y tener la necesidad de estar entretenido mientras dure el juego. Mientras dure el juego es divertido hasta que al final se pierde pero siempre queda la esperanza de poder volver a empezar el juego o simplemente renunciar a volver a jugar de nuevo.
Los sentimientos son algo delicados y cuando se tocan con suavidad es placentero pero si son atacados vulnera el alma y el organismo en general, y te envuelve la melancolía y la nostalgia pensando en que han jugado con tus sentimientos, pero la vida sigue y hay que ir caminando para que esos sentimientos vuelvan a resurgir en otra dimensión que no sea precisamente el juego.
Sentimiento: procede del latín “sentire” que significa pensar, opinar o darse cuenta de algo.
En relación al tema creo que lo mas correcto es “no juegues con mi amor” …etc., ya que sentimiento en referencia al amor es que me doy cuenta de que te amo.
No sigo porque estos temas son interminables y al final se utilicen las palabras que se utilicen, todos llegamos a la misma conclusión dependiendo del caso, salvo excepción…..