Jul 27 2008
Libertad divino tesoro
¿Que bonita palabra verdad?, suena hasta bien en boca de quien no la practica.
Hablare de eso, de libertad, ¿libertad para expresarme?, no, no se trata de eso, para eso no necesito el beneplácito de nadie, porque la ejerceré, le pese a quien le pese, ¿libertad para defenderme?, tampoco creo que tenga que defender ideas que otros comentan, es suficiente con ser consecuente con las mías, ¿tal vez libertad de sexo, de religión, de ideas políticas? Definitivamente, esas libertades, todas ellas suelen acabar en la estúpida idea de debates, que solo conducen a posturas de intransigencia, con lo que no son libertades autenticas.
La Libertad de la que hablo creo que esta por encima incluso de nosotros mismos, de nuestros ideales, de los sentimientos, de las ideas políticas o del aprendizaje inculcado por nuestros… llamados mayores, del amiguismo y su defensa o de cualquier absurdo pensamiento, de que nosotros tenemos la única verdad de lo que creemos que es de una o de otra determinada manera, y a esto añadir, que hay algo que siempre olvidamos cuando hablamos de libertad, por una sencilla razón, y es porque solo somos, en la mayoría de las ocasiones, capaces de ver nuestra libertad, sin tener en cuenta que la libertad es para todos la misma y esta tan vinculada al respeto, que casi podríamos decir que hablamos de la misma caperucita vestida con un traje u otro de lobo, y menciono al lobo, porque asusta tener que asumirla.
Se trata de algo tan sencillo como la “libertad de los demas”, a opinar, en todos y cada uno de sus matices, opinar para halagar, para enfrentar posturas contrarias a nuestras ideas, incluso de hacer alegorías de nosotros, ¿acaso esa persona no es libre para poder mostrarse al mundo con aquello que a su entender le identifica? Si verdad, ¿y si nosotros hemos sido capaces de hacer esa crítica?, ¿Por qué no aceptar que otros tengan el mismo derecho a hacerla de nosotros?.
Censurar lo que otros argumenten o simplemente digan porque no estemos de acuerdo o nos parezca una ofensa, no os engañéis no es libertad, ni tan siquiera para nosotros mismos. Eso solo es intransigencia. Afirmar categóricamente, que simplemente por las palabras de alguien, dichas de una manera que no nos gustan, no es defender la razón, sino la sinrazón de no ser capaces de observar a esa persona y por una fracción de segundo ponernos en su postura, a fin de cuentas, ¿que mas da su opinión si solo somos capaces de aceptar la nuestra?, pues nos equivocamos, y yo el primero, porque de esas posturas radicalmente tan opuestas a la nuestra podemos aprender mas que de la palmadita en la espalda o de “que bonito te quedó”, y por mi parte prefiero conocer a mi enemigo, y no limitarme simplemente a aceptar a quien ya es mi amigo, porque seguramente quien me decepcione mas profundamente, no será aquel que me ofende sin conocerme, sino el que dice que me quiere.
Pienso defender la libertad de quien sea, a decir de mi lo que quiera anteponiéndola a cualquier postura radical de quien no este conforme con lo que se diga de mi, por la sencillísima razón, de que no necesito defenderme y aceptar esa defensa significaría hacerme culpable de hechos, actitudes e ideas que no me pertenecen.
Pienso categóricamente defender mi libertad, y la de mi contrario con tanta fuerza como la mía, porque eso es lo que haré con mi libertad, emplearla para aprender de cada uno de los que digan, tanto cosas positivas como negativas de mi manera peculiar de sentir, de desnudarme ante la gente y de mostrar mis sentimientos, mis debilidades, mis ideas y prejuicios, de mostrar mis complejos, de escribir mis pensamientos, y lo hago con la suficiente valentía de no ver en esas criticas un ataque personal, sino simplemente una opinión distante de la mía.
He pedido que se borren todos mis escritos, porque creo que habéis hecho mal uso de mi libertad al escribir y he pedido que no se acepten comentarios a este escrito, más que a una dirección de correo, que pronto os será muy familiar, pienso responder particularmente a cada uno de los que os parezca que tenéis algo que opinar de mi decisión de escribir este articulo, o de lo que digo en el.
No abandono, jamás abandono nada que considere que merece la pena, y creo que este lugar es el adecuado para poder expandir mis inquietudes o sentimientos, mostrarme al desnudo como ya hice, sin nada que ocultar, pero también sin nada que temer de las críticas.
Espero respeto, a quien sea, y sobre todo a sus opiniones, de la misma manera que lo doy. A fin de cuentas como decía lorencito… me ponga como me ponga, para el… la tengo pekeña…
Un saludo a todos, y si os apetece la dirección donde escribirme en esta ocasión y solo en esta, es:
webmaster@estamos-todos.es













