Nov 15 2008
Que descansen los muertos
Hace tiempo escuche la noticia de la publicación de una nueva ley “Ley de la memoria Histórica”. Acontecimientos personales prioritarios evitaron mi atención hacia ella y hoy, haciendo una búsqueda por la red de redes, he visto la cantidad de comentarios de todos los colores y posiciones que se están dando por ahí. Esta vez las pedradas verbales las está recibiendo el Juez Garzón, paladín donde los haya de las causas polémicas, aunque la clase cultural-erudita española también se ha despachado a gusto, evidentemente, cada cual arrimando el ascua a su sardina.
Para mí, lo que sí está claro es que la herida de la guerra civil española no se ha cerrado, cada vez que alguien la toca, esta supura y es que son muchos los muertos que aún quedan por ahí, muertos que no han sido recuperados y que de alguna forma nunca serán olvidados. Todos nos avergonzamos de una guerra civil, todos de alguna forma tenemos algo que ocultar, pero marcar un punto de inflexión (llámese transición a la democracia) para decir… paramos aquí y a partir de ahora borrón y cuenta nueva, sin tener en cuenta a los miles de muertos ajusticiados sin sentido y jamás recuperados por sus familias, no creo que sea la mejor forma de pasar página y construir sólidamente nada que se precie.
La memoria histórica será realmente histórica cuando la reunificación de familias sea posible y desde el descanso de los muertos, los vivos solo pensemos en futuro.
¿Por qué tanto temor a permitir eso?, que mas da después de 70 años que unos mataran a diez mil y otros a cincuenta mil, que mas da las causas justas o injustas que motivaron esos muertos, que importa ya, los que se lucraron con ello, ya nadie pide justicia por nada, solo queda la memoria histórica pasada de boca en boca, de generación en generación, que pide, poder enterrar a sus muertos al calor del recuerdo de sus familiares y no en fosas comunes olvidadas en cunetas de un camino cualquiera. A todos aquellos que de alguna forma se niegan a ello, no los entenderé nunca.
Si de verdad queremos pasar página en la historia, asumamos que ocultando o volviendo la cabeza a los capítulos negros de la misma, jamás los superaremos y jamás cerraremos heridas, por mucho que intentemos pasar el dedo mojado de saliva por las páginas de la historia.
Dejemos que descansen los muertos al calor del recuerdo de sus familias y solo así dejaremos de tener memoria, para juntos seguir construyendo nuestra historia.
En recuerdo a una víctima más -Federico García Lorca- os dejo este poema…
Alba
Mi corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma.
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada.
¡Qué haré yo sobre estos campos
Cogiendo nidos y ramas
Rodeado de la aurora
Y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
Muertos a las luces claras
Y no ha de sentir mi carne
El calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
En aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
Como una estrella apagada.
Que la noche no os confunda.














Creí leer hace unos segundos que Garzón se ha rajado.
Supongo que aún no estamos preparados para desenterrar ciertas cosas, aunque pareciera que si…todo se andará.
REPITO AQUI EL COMENTARIO A ERIKA
Cristianos? Significado escueto, seguidor de Cristo. Y ser seguidor de Cristo es muy serio, implica compromiso con la vida, con el prójimo, vivir en el ideal de Dios, en definitiva, predicar el bien, el amor, la bondad, la generosidad, etc, etc.
Asistimos hoy en dia al vergonzoso espectáculo de la jerarquía eclesiastica española liderarada por el innombrable Rouco Varela, valedor de la cadena llamada COPE, predicadora del Odio, la Injuria, el Insulto, la Especulación y la Falsedad. Destacando un tal Federico Jimenez Losantos, con sus altos emolumentos, libre de sembrar la cizaña y el rencor entre todo aquel que quiere oirlo. Dicen “somos líderes”, si, líderes de la verguenzas de esta inglesia que camina sin rumbo y está dejando las iglesias vacías.
Una iglesia que promulga la desobediencia civil en las leyes, claro, según que leyes. No a todos nos gustan las leyes emanadas del Gobierno, pero no por ello tenemos que dejar de cumplirlas.
Se puede opinar, la iglesia también, pero no poner las masas en contra de nuestros representantes. Estos que los hemos elegido nosotros. A ellos quien los eligen? Dios?.
Una iglesia siempre arrimaba al poder y manipuladora del mismo. Y cuando este poder ha dicho basta, ha surgido su miserable discurso de desprecio a todo lo que no comulga con ella.
Sufrimos una terrible guerra civil, donde murieron muchos inocentes de uno y otro bando, una guerra que la Iglesia la llamó cruzada contra los infieles, y que se ucupaba de bendecir a los que iban a ser fusilados en las posguerra. Una iglesia, que por culpa de sus mandamases de aquella época murieron muchos inocentes, sacerdotes, monjas, religiosos… y hoy quieren llevarlos a los altares en lotes de quinientos, mil, etc. loca por hacer santos.
La República, el poder legal establecido, el elegido por el pueblo, tuvo errores, muchos errores, gobernantes nefastos, y que cometieron atrocidades igualmente. Y, repito, murieron muchos inocentes.
Por último, en las plazas de los pueblos siempre hemos visto una lista de nombres “caidos por Dios y por España”, en definitiva, en us mayoría sus familiares sabían donde yacian, y los “otros” amontonados en fosas comunes, en su gran mayoría fusilados en la posguerra.
La Iglesia, esta que tenemos, sus jerarcas, en su mayoría con un pronunciado buche, dicen que no hay que desenterrar viejas heridas. No son viejas heridas, no, es las personas quieren saber donde está su abuelo, su padre, etc ,etc, para darle una sepultura digna…. es eso malo? Creeo que no, es de cristiano que asi sea.
Vaya Iglesia, la españolaaaaa !!!!!!. Venga seguir con vuestras manisfestaciones en las plazas de Madrid, molestando a los vecinos y tomando posiciones póliticas.
Mejor dedicaros a recuperar el rebaño expandido, a que la gente vuelva al culto de una Iglesia digna, donde los cristianos sientan que Dios está cerca.