Feb 18 2010

Siempre

Publicado por Surfero sin tabla a las 5:45 pm en El Rincon del Sin Tabla

El reencuentro es la parte dichosa de toda despedida temporal; más aún para los que somos devotos del expectante “hasta luego” y reticentes del palmario “adiós”, ya que en tal caso, por ser éste manifiesto, nuestra despedida es definitiva y no cabe vuelta de hoja. Tan felices son los reencuentros que a uno se le antoja que nunca se ha ido; esta es la ventura del volverse a encontrar.

Hace poco me (re)encontré con alguien a quien hacía tiempo que no veía. Tal vez, más que (re)encuentro fue (re)descubrimiento o la simple confirmación de la alegría ya conocida Creer en lo que no se ve se llama fe. Es esa fe, la que da sentido a muchas cosas en la vida, y es esa confianza la que resume un (re)encuentro en un simple adverbio: SIEMPRE.

Quizás para algunos decir siempre sea demasiado tiempo; actitud de locos la de utilizar esa palabreja ahora que se lleva todo lo temporal y las cosas no duran más allá de unas cuantas lunas o a lo sumo un par de primaveras. Si la condición humana es, por definición, finita su vocación es la eternidad. Y decir SIEMPRE, es decir, aquí y ahora, dentro de diez minutos o en el más allá.

No obstante, cuando los sentimientos, los afectos y hasta el corazón se someten a condición o a plazo dejan de ser tales. Los sentimientos se transmutan en alharaca huera, los afectos en capricho de rebajas y el corazón hasta deja de ser no ya la fuente de todo sentimiento sino, incluso, el músculo que es. Los romanos, que de Derecho sabían algo, clasificaban el término en 4 categorías:

1.  Si se desconoce que el hecho llegará, pero se sabe el día de su llegada (cuando Pepe alcance la mayoría de edad)

2.  Si se desconoce que el hecho llegará, y cuando llegará (cuando Pepe se case),

3.  Se sabe que el hecho llegará, pero no se sabe el día de su llegada (cuando Pepe se muera). Pobre Pepe.

4.  Se sabe que el hecho llegará, y se sabe el día (el 20 de febrero de 2010)

Frente a tanto plazo y condición, prefiero usar el adverbio y dejar los relativismos para otros, de modo que contigo y para ti, en cualquier momento y circunstancia

SIEMPRE

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5 comentarios en “Siempre”

  1. Bitacoras.comel 18 Feb 2010 a las 5:45 pm

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El reencuentro es la parte dichosa de toda despedida temporal; más aún para los que somos devotos del expectante “hasta luego” y reticentes del palmario “adiós”, ya que en tal caso, por ser éste manifiesto, nuestra …

  2. FRANCISCOel 19 Feb 2010 a las 3:25 pm

    No queda claro si el término al que se referían los romanos es la palabra “siempre”. Por lo demás me ha gustado mucho la frase de alharaca huera. Es difícil de pronunciar, pero impacta.

  3. Surferoel 19 Feb 2010 a las 8:22 pm

    Francisco, ¿Qué leches hacías durantes las clases de Derecho Romano?. Ya que ahora estás estudiando la Ley 30/1992 repasa qué es “término” (arts.47 a 50).

    Después de tu viaje a Londres fijo que has pronunciado “aljaraca juera”. Tras pronunciar correctamente la expresión intenta captar el significado.

    Saludos

  4. erikael 23 Feb 2010 a las 7:33 pm

    Cielo

    Siempre escribes cosas bonitas y siempre me encanta todo lo q tu haces. Eres unico por eso te quiero.

    besillos
    Erika

  5. FRANCISCOel 03 Mar 2010 a las 11:26 am

    No sé, yo sigo pensando que lo del término “siempre” no queda claro. Oye, Erika el otro día le puse “Surfero” un perfume de limón en gotas en su silla del trabajo, fue después de que él me agrediera a traición dándome palmetadas en el cuello.
    Su silla estuvo oliendo mejor durante un rato, por desgracia el aroma ya ha desaparecido.
    Hay quien dice que me paso con estas cosas, que no soy serio, pero es que todavía conservo esa parte del alma que me conecta con mi yo interior, una parte de mi ser que se rebela ante un trabajo rutinario, repetitivo y eterno, que sigue siendo salvaje y que me obliga a reaccionar así de vez en cuando con arranques de estupenda creatividad.
    Por ejemplo, voy a ponerle en su mesa, sujeta a una percha adhesiva, una bandera española con una polea para que pueda subirla y bajarla como cuando estaba en el ejército.
    Sé que no debería, pero cada vez me cuesta más reprimirme, aún sabiendo que no hago bien, mi alma me exige actuar, levantar polémica, sacudir este nido de conformismo y burocracia en el que trabajamos.

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