Abr 28 2009
Tell me lies
Lo bueno de contar mentiras es que solo se las cree quien las cuenta. En la actualidad algunos no las califican de tales sino inexactitudes. Dicen que hay que tener gracejo y desparpajo para contarlas, para crear ese espejismo de verdad que es el colártela doblada.
Una vez me encontré a uno que decía que era juez de lo criminoso. Desde que le dije que la próxima vez se prepara mejor el discurso porque puede ocurrir que el que te hable sea magistrado no le he vuelto a ver el pelo o la melena. Ciertamente yo de juicio poco ni siquiera las muelas del ídem.
En otra ocasión alguien me dijo:
-Vaya eres de Osaka como yo, que también soy coreana.
Seguramente era la prima coreana del juez de lo criminoso
En otra ocasión el trolero fui yo. Mea culpa y mea elevado a n, porque no paro en las trolas no en lo de la micción. Recuerdo que dije que era un parapsicólogo argentino estudioso del fenómeno de las reverberaciones y psicofonías. Y durante cierto tiempo estuve hablando sobre el particular, sonidos cacofónicos incluidos. En el clímax del embuste, alguien dijo:
-Eh, eh, deja que te diga cuatro cositas.
Me vi descubierto. Ya se sabe la mentira tiene las patitas cortas y yo soy muy paticorto. Guardé silencio para escuchar la evidencia de mi trola. El interfecto dijo:
-Pues esas psicofonías me las he bajado yo hoy mismo con la mula.
En fin….
Tell me lies, little lies














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Yo también miento a veces surfero. ¿Recuerdas cuándo alabé tu cordura?

Recapacitando, yo siempre he sido un buen ciudadano, así que dirigí mi vida hacia una vocación donde la mentira a par que incorrecta fuera innecesaria, algo que logré dedicando mis esfuerzos a la causa de la Administración Pública. A pesar de mis desvelos por lograr ser de la plena confianza de mis semejantes, mis progenitores observaron respecto a mí una razonable prudencia en mis años mozos.
Así, siendo yo joven estudiante, quedome solo en casa repasando tediosos temas de mi profesión cuando, siendo ya noche cerrada los ladridos de mi malcriado can me obligaron a levantarme de mi trono de conocimiento y dejarlo suelto para que pudiera retozar libremente por las blancas losetas de la terraza, por fortuna espaciosa de la que disponíamos entonces.
Libre el cánido de sus ataduras y más feliz me apresuré a continuar con mis deberes cuando surgió el miedo en mí, recordad amables lectores que estaba solo y era de noche, con una oscuridad tan rota solo por millones de bombillas que alumbraban la otrora oscura ciudad de Las Palmas de Gran Canarias y, en mi hogar tan solo por un viejo flexo verde cuyo arco de luz alumbraba el blanco papel que, emocionado, respondía con un brillo pálido.
El silencio, recuperado tras las molestias perrunas, era total, tan solo roto por el lejano ronroneo del tráfico. Tuve miedo, es de hombres también reconocer el miedo cuando se tiene y yo para mi infantil edad, era bastante adulto.
Para evitar el escalofrío que recorría mi columna vertebral procedí a encender el televisivo aparato, conectando a posteriori la luz del comedor que iluminó cálidamente el pasillo que desde mi cuarto se observaba antes lúgubre y tenebroso. Animado por haber hecho frente a mis irracionales temores retomé más animado que nunca mi tarea, entre el ruido lejano y agradable del siempre locuaz televisor, cuando mi amado padre retornó súbitamente en la vivienda sin tiempo para arreglar la situación a gusto de todos.
El resultado os lo podeis imaginar, no creyó ni uno solo de mis comentarios acerca de mi noctifobia empeorada con mi autofobia. En vez de eso creyó que me había abandonado al vicio y la molicie sustrayéndome al aprendizaje debido en un varón de mi edad y circunstancias, castigándome acto seguido con singular dureza a perderme mi preferido programa nocturno televisivo.
Todavía hoy, hombre ya, hecho y derecho me pregunto, cómo habría acabado aquel episodio de la serie “V”.
PARA QUE NO TENGAIS QUE BUSCAR EN EL DICCIONARIO:
Autofobia: miedo a la soledad.
Noctifobia: miedo a la noche/oscuridad.
Agateofobia: miedo a la locura.
Aracmenfobia: miedo a spiderman.
La verdad es que todos mentimos de una forma u otra ,salimos de la realidad mintiendonos. Lamentable pero ,,cierto.
Yo tambien miento. La cuestion seria ,¿ por que nos mentimos a nosotros mismo?…ya que es esa la cuestion.
PD sordoooooooooooo…..grrrr
Mess, ¿por qué siempre llamas sordo al Surfero?
Elvis.. tengo costumbre individualizar , asi , relacciono a la gente que conozco con algo ..y utilizo cualquier adjetivo para mantener un lazo unico entre los dos. ( mira que soy rara)
Y a Sur…ajjajajajajaja le asocie ese,por alguna anecdota que nos sucederia .,,,¡¡¡que no me haria ni puto caso algun dia , en sala ¡yo que se! ajjajaajjajaa
A ti como no te conozco ajajajajajaj pues,
PD …ajjajajajajajaj aunque ya tengo uno para ti eh!
Mess, si mi mote es “Cachondo de las Estrellas”, ya lo habían pensado antes.
Aprovecho para advertir que prefiero que me llamen Francisco a que me llamen Paco, no es solo por la falta de relación aparente entre ambos vocablos, sino porque he mirado lo que significa “Paco”.
Aprovecho para contároslo, aunque no tenga que ver con el tema.
Paco en Chile es Carabinero (similar a la Guardia Civil). Viene de las antiguas Patrullas de Acción Comunal.
Paco también significa francotirador. Esto era debido a la existencia de un fusil de cerrojo que al cargarlo sonaba “Praaaac” y al dispararlo “Cooog”. El término se popularizó entre los soldados españoles durante la guerra de África, en el Rif (actual Marruecos). La puntería de los lugareños era especialmente temida.
También significa rojizo (viene del quechua).
Como personajes históricos solo he podido encontrar un Paco I, pero hay muchos Franciscos que ostentaron la dignidad real que tan bien sienta a los que se llaman como yo.
Uuffff,,,nada,nada, en ningun caso no era ese. Los sinominos deben de ser mas agradables,y simpaticos para el caso.
PD …Encontrare uno a tu altura. Un beso
Mido un metro con setenta y ocho centímetros, algo más si llevo tacones.
…Chiquitin.
Chiquitín en altura, grande en amor.
Mi corazón me engrandece, mi amor no cabe en mi cuerpo, solo mi ambición me supera, mi altura se mide por montañas, la tuya, Mess, por mundos.
Mmmmm ..el amor!
El amor nunca se podra medir, por que reside abrazada al alma.
Su tono , su desidad , su calidad ,sera el pincel con el que le daremos ,su verdadero y unico sentido.
Respuesta a Barrankas:
Lo que da miedo de Spiderman es ver sus películas y encima tener que pagar por ellas. Es un superhéroe, pero encima tiene vida privada de verdad con ligues y todo eso. Un plasta, vamos
Cierto Elvis, y digo yo… a este bichoman le afectarían los insecticidas tipo baigon, raid y cosas así, por que si no, vaya mierda de insecto que no se puede fumigar.
cielo
un beso eri